miércoles, 4 de mayo de 2011

quién?

quién quiere ser lo que le sobró al amor?
quién quiere restos servidos en bandeja de plata?
quién quiere tiempo para esperar un poco más?
quién quiere cargar las pesadas valijas de amores de antaño?
quién quiere el desamparo del ateísmo?
quién quiere conformarse?
de negro
silencio y adentro
tiembla el pulso
cabeza y cuerpo
    se disputan el terreno

a blanco
tos
risa
llanto
golpes
ruido
baja el pulso
en la piel del otro
    el cuerpo llega a la meta
y mil manos chocando
    hacen crujir las tablas
        hacen crujir el alma
miraste, por fin
miraste el blanco
    el brillo de los dientes
miraste el labio de arriba
    estirado
    arqueado
miraste el de abajo
    llamándote
miraste la piel
    las comisuras
    sus pliegues
miraste y por fin
    entendiste todo
no me endulzaré con palabras
no me volveré de piedra
no declararé la guerra en la almohada
no escucharé, nada
no me quedaré ciega
no abandonaré las promesas
no esperaré lo que ya es mio
no hablaré cuando deba callar
no usaré las palabras que me enseñaron
no daré más de lo que tengo
no esperaré nada a cambio
no despertaré con dolor de cabeza
no dejaré el calor de la piel
no volveré volviendo
    volveré empezando
alla, los kilómetros no se nombran
menos las horas

acá, el tiempo vence la espalda
y a las cosas, por su nombre

y yo que inventaba nombres
para hacer esas horas y kilómetros
más innombrables que nunca

Te pido

te pido
unas palabras de contrabando
y un silencio
    el más cómodo que tengas

te pido
el tiempo que no me doy
la paciencia que no me tengo

te pido
que me sorprendas
dejes las conjeturas
y te dejes sorprender

te pido
que no pienses tanto
que gobiernes tus actos
que a tus palabras
    no se las lleve el viento

te pido
un poquito de egoísmo
una vida propia
    tuya y mía

te pido
que no seas quien quiero que seas
y que mañana a la mañana
    sigas siendo el mismo